Es un programa implementado en las escuelas para la prevención del consumo de sustancias psicoactivas por parte de estudiantes de enseñanza secundaria. El objetivo es evitar o reducir el consumo de tabaco, alcohol y marihuana.
La intervención está estructurada en un manual operativo y se lleva a cabo durante dos años, mediante 11 sesiones de intervención en el primer año, y tres sesiones de refuerzo en el segundo año, con lo cual se completa un programa de 14 sesiones. En ellas se realizan actividades en grupos pequeños, con preguntas y respuestas, la organización de juegos y el ensayo de nuevas habilidades para estimular el interés y la participación de los estudiantes.