Es una intervención de tratamiento relacionada con el uso del alcohol para las mujeres privadas de libertad que están egresando del encarcelamiento. El objetivo es reducir el consumo de alcohol y la reincidencia.
El programa consta de dos entrevistas motivacionales individuales: una, antes de la liberación, en la que se elaboran objetivos y estrategias para mantener la abstinencia, y otra, un mes después del regreso a la comunidad, en la que se evalúa el progreso y la necesidad de definición de nuevas metas.