Es un programa destinado a reducir el tráfico de drogas en las viviendas de alquiler mediante el fomento de mejores prácticas de gestión de la propiedad.
Articula acciones coercitivas para presionar a los propietarios para que aborden los problemas asociados al tráfico de drogas en las residencias de sus inquilinos. Las acciones incluyen diferentes enfoques, como las órdenes de registro e incautación, el permiso para que la policía registre los locales en busca de drogas, la compra de sustancias por parte de un agente encubierto, la detención del traficante y órdenes de violación de libertad condicional.