Una evaluación de impacto evidenció que las parejas tratadas por el programa presentaron un aumento de la frecuencia de la negociación no violenta y una disminución de los informes sobre agresiones verbales o actos de violencia [1].
Además, se produjo un aumento de los conocimientos de la pareja sobre el VIH y los hombres fueron más propensos a aumentar el uso del preservativo desde el inicio hasta después de la intervención (OR5,1, IC del 95% [2,0, 13,3]). Las seroconversiones en la condición de control superaron a la condición experimental (6 frente a 0) [1].
El estudio tenía un diseño experimental, realizado con 239 mujeres embarazadas y sus parejas masculinas en 12 clínicas de salud que realizaban un seguimiento prenatal [1].