Es un programa de psicoeducación para padres o cuidadores de niños/as en situación de vulnerabilidad social y expuestos a violencia intrafamiliar. La intervención sigue un enfoque multidisciplinario holístico, flexible y enfocado en la construcción de vínculos de confianza y relaciones significativas.
Los componentes del programa incluyen:
1) estrategias de vinculación con los niños/as a través de comunicación no verbal y actividades lúdicas;
2) estrategias de atención plena, en las que se motiva a los padres a ser conscientes de las emociones y pensamientos que aportan en las interacciones con sus hijos/as, y a tener conciencia de sus propias historias de relaciones;
3) promoción del empoderamiento, mediante el aprendizaje de habilidades de autorregulación, estrategias corporales y sensoriales, y estrategias ecológicas, centradas en el entorno del niño/a;
4) promoción de la adaptación para ayudar a los niños/as a aprender habilidades conductuales y sociales a través de estrategias proactivas y receptivas.