Una evaluación de impacto evidenció una disminución significativa del número de derivaciones disciplinarias a la dirección y un aumento significativo en la conexión del estudiante con la escuela. Sin embargo, el programa no tuvo un impacto significativo en las ausencias injustificadas [1].
El estudio tuvo un diseño cuasi experimental, con una muestra de 32 estudiantes, 16 designados al azar para la tutoría escolar (tratamiento) y 16 para la condición de control [1].