Es un programa escolar para estudiantes de 4.º a 8.º grado de educación primaria, para prevenir la violencia y mejorar el comportamiento interpersonal entre los niños/as.
El programa enseña técnicas para reducir la impulsividad, fortalecer la autorregulación de las emociones, aumentar la sensibilidad de los participantes para reflexionar sobre el efecto que su comportamiento tendrá en los demás, y fortalecer el pensamiento coherente y la flexibilidad de respuesta ante problemas interpersonales.
Los estudiantes aprenden cómo evitar conflictos, cómo defenderse sin presionar a los demás y cómo mejorar sus habilidades de comunicación.