Es un programa de prevención de la violencia escolar para estudiantes de 12 a 16 años. El objetivo es estimular el desarrollo de habilidades para la resolución de conflictos a través de la comunicación, la escucha activa y la toma de perspectiva, cuestionando las creencias preexistentes y reforzando que la agresión debe considerarse una forma inaceptable de resolver un controversias.
Los componentes del programa incluyen temas como:
1) liderazgo,
2) autoafirmación,
3) cooperación, visión e imaginación,
4) gestión de conflictos,
5) autoconcepto,
6) dinámica de grupo, y
7) responsabilidad social.
Hay 12 clases interactivas, que se imparten en el aula una vez a la semana y duran 45 minutos.