Es un programa escolar para niños/as de 11 a 12 años nativos americanos. El objetivo es promover el desarrollo prosocial y prevenir el consumo de drogas.
Se llevan a cabo al menos 20 sesiones, que consisten en reuniones semanales con actividades recreativas y en el aula. Las actividades incluyen juegos e iniciativas de resolución de problemas. Puede haber sesiones adicionales después de la jornada escolar (una vez por semana) y en días de fin de semana (una vez al mes), que pueden incluir salidas de campamento y caminatas, o la realización de proyectos en beneficio de la comunidad.