Es un programa del gobierno uruguayo que regula el pago en efectivo durante la noche en todas las gasolineras de Montevideo. El objetivo es prevenir los robos en los establecimientos de gran atractivo económico.
A partir de mayo de 2016, desde las 22:00 hasta las 6:00 horas, los pagos en efectivo están prohibidos y estrictamente regulados sin excepciones. Antes de este cambio, aproximadamente el 30% de los ingresos medios de US$10.000 a US$15.000 de las gasolineras de la ciudad se pagaban en efectivo.
La nueva restricción no impuso posibles variaciones en los precios de los combustibles en la ciudad, ya que las gasolineras en Uruguay están reguladas y el precio de la gasolina lo fija el gobierno.