Es un programa multicomponente para el acompañamiento de adolescentes de 11 a 17 años con problemas asociados con el uso de drogas o con antecedentes de participación en los tribunales juveniles y hospitalización psiquiátrica. El objetivo es proporcionar la información necesaria para la gestión de factores estresantes y contribuir a una relación familiar más positiva.
La intervención tiene tres etapas principales:
1) evaluación y formulación de un plan de tratamiento;
2) implementación de intervenciones individuales y familiares básicas; y
3) cierre y prevención de recaídas.
Las sesiones individuales y familiares incorporan módulos psicoeducativos que abordan una variedad de temas, incluidos los comportamientos sexuales de riesgo, la depresión, el trastorno de hiperactividad y el déficit de atención y los factores de riesgo familiar. Si es necesario, el terapeuta puede llevar a cabo visitas a domicilio, en la escuela, los tribunales y otras instituciones importantes para el adolescente.