Es una unidad policial que se ocupa de los casos de violencia doméstica para reducir futuros delitos mediante una investigación intensiva (por ejemplo, realizando entrevistas de seguimiento detalladas, identificando/corrigiendo la información que falta en los informes de las patrullas, preparando los materiales del caso para el fiscal de distrito, etc.) y ayudando a las víctimas (por ejemplo, presentando órdenes de alejamiento).
Como parte de este esfuerzo, todos los casos de violencia doméstica se remiten al sargento de la unidad especializada, que revisa los informes y decide si el caso debe ser devuelto a la patrulla estándar o aceptado en la unidad de violencia doméstica. La base principal de esta decisión es la evaluación subjetiva de la gravedad del caso.