Es un programa terapéutico de acompañamiento a mujeres embarazadas mayores de 18 años que han sido víctimas de violencia de pareja. El objetivo es aumentar la autoestima, mejorar la salud y reducir la violencia.
El enfoque terapéutico es empático, pero también hace hincapié en la necesidad de que las mujeres identifiquen y acepten sus sentimientos para superar el impacto negativo que el abuso ha tenido en su autoestima. Además, se trabajan técnicas de seguridad, toma de decisiones y resolución de problemas. Al final de la terapia se entrega un folleto que refuerza la información recibida.