Es un programa de tutoría comunitaria para proporcionar a los adolescentes un sentido de seguridad, apoyo emocional, promoción de habilidades sociales y asistencia con las habilidades escolares. El programa conecta a tutores adultos con niños/as en situación de vulnerabilidad social, con la expectativa de desarrollar una relación de apoyo social.
Los turores son seleccionados y monitoreados por profesionales del programa y las duplas tutor-niño/a se conforman en función de los objetivos e intereses compartidos del niño/a y el adulto voluntario. Se espera que los mentores se encuentren con el niño/a entre tres y cinco horas a la semana durante un período de 12 meses o más.
La gestión de casos incluye supervisión, asesoría y orientación para los tutores, así como apoyo e incentivos.