Es un programa escolar centrado en la familia para prevenir el alcoholismo y los comportamientos delictivos entre los adolescentes de 13 a 16 años.
El programa se lleva a cabo cada semestre, durante las reuniones de los padres en la escuela, a través de una presentación estructurada de 20 minutos. El equipo del programa presenta información sobre el consumo de alcohol y sus posibles consecuencias a corto y largo plazo, como la violencia, el uso de drogas y las relaciones sexuales sin protección.
A continuación, los padres reciben métodos concretos para establecer reglas con respecto al comportamiento de sus hijos/as en relación con el alcohol e involucrar a sus hijos/as en actividades organizadas, de modo de incentivar las actividades prosociales en lugar de la conducta de beber con sus amigos.