Es un programa de redireccionamiento para jóvenes de 16 y 17 años atendidos por el sistema de justicia criminal. El objetivo es ofrecer alternativas y servicios adecuados para la adolescencia y reducir la aplicación de penas convencionales y, en consecuencia, la reincidencia criminal y la violencia.
El programa prevé servicios de rehabilitación, como asesoramiento individual, mediación familiar, tratamiento por el consumo de sustancias y salud mental, programas vocacionales y de capacitación y servicio comunitario.