Es un programa de reintegración social para monitorear a la población egresada del sistema penitenciario a fin de reducir la reincidencia.
Cada egresado está acompañado por un gestor de casos y, juntos, elaboran un plan de atención individualizado para garantizar la continuidad del tratamiento de salud en la comunidad, la reinserción en el mercado laboral, el acceso a beneficios socio-asistenciales y el monitoreo socio-familiar.