Una evaluación de impacto demostró que las tácticas relacionadas con los puntos calientes y la tolerancia cero eran más eficaces que las simples patrullas de alta visibilidad o las tácticas orientadas a los problemas [1].
Además, las estadísticas de delincuencia indicaron que no hubo ningún desplazamiento geográfico como consecuencia de los recursos adicionales dedicados al programa. Más bien se produjo una difusión de los beneficios del control de la delincuencia [1].
El autor sugiere que los recursos adicionales dedicados a la vigilancia y a la interdicción de la delincuencia en las zonas de alta criminalidad son eficaces para reducir la delincuencia, y ciertas tácticas como la vigilancia de los puntos calientes son particularmente eficaces [1].