Es un programa intersectorial para el acompañamiento de las víctimas de violencia intrafamiliar y sus agresores.
Los sectores de justicia penal y civil y los prestadores de servicios socio-asistenciales y servicios humanitarios articulan acciones para que las comunidades sean más seguras para las víctimas, desde dos niveles de atención:
1) respuesta coordinada de la comunidad, donde se activan los servicios de protección y rehabilitación destinados a la atención de las mujeres y su familia;
2) el proyecto de intervención de abuso intrafamiliar, o modelo Duluth, desarrolla estrategias educativas dirigidas a los agresores, ampliando la conciencia del daño asociado a la violencia doméstica, de modo que este hecho no ocurra de nuevo.
Las víctimas y los agresores son acompañados por hasta 28 semanas.