Se trata de un programa de reinserción para infractores masculinos de alto riesgo que han incumplido los requisitos del régimen abierto y han vuelto a prisión. El objetivo es reducir la reincidencia proporcionando asistencia y estableciendo objetivos y estrategias para la vida después de salir de la cárcel.
El programa ofrece una planificación de la reincorporación a la comunidad al menos 60 días antes de la puesta en libertad y servicios de prevención de la violencia de pareja, tutoría y asistencia en materia de vivienda, empleo y transporte.
El participante cuenta con el asesoramiento de un coordinador de reinserción, un supervisor comunitario y un gestor de casos institucional, y sigue recibiendo servicios de seguimiento entre seis meses y un año después de haber cumplido la condena.