Es un programa desarrollado por el Tribunal de Salud Mental de San Francisco, especializado en la atención de personas con trastornos mentales en conflicto con la ley.
Los objetivos son:
1) derivar a los acusados de delitos con enfermedades mentales graves para recibir tratamiento;
2) encontrar medios legales para sus acusaciones que tengan en cuenta la enfermedad mental; y
3) reducir el riesgo de reincidencia delictiva.
Los participantes reciben un plan de tratamiento integrado desarrollado por un equipo del jusgado y profesionales de la salud mental. Los participantes deben asistir a las audiencias regularmente y el juez supervisa el progreso del tratamiento. Se ofrecen incentivos para premiar la adherencia al tratamiento y pueden aplicarse sanciones en caso de incumplimiento.