Es un tribunal comunitario centrado en la resolución de problemas y la prevención del delito, mediante el abordaje de sus causas contextuales. El modelo de tribunal comunitario tiene como objetivo reubicar la justicia fuera de los tribunales grandes y centralizados hacia los tribunales comunitarios locales.
Se cree que, al hacerlo, el tribunal no solo puede abordar las causas subyacentes del delito, sino que también puede aumentar la percepción de justicia procedimental de la comunidad.
Funciona como un tribunal multijurisdiccional, que combina cuatro componentes:
1) una corte penal, que se ocupa de los casos de contravención de adultos;
2) una parte de citación, que se ocupa de pequeñas violaciones de la ley;
3) un tribunal de familia, que juzga casos de delincuencia juvenil;
4) un tribunal que se ocupa de las disputas entre inquilinos y propietarios.