Es un programa para prevenir el uso de drogas entre los estudiantes adolescentes nativos americanos, considerando la pertinencia cultural.
La intervención tiene lugar en la escuela y consta de 10 sesiones, de 45 minutos por semana. Las reuniones, en el formato de la rueda de conversación, son realizados por un consejero, con la participación de los estudiantes de la tribu Keetowah-Cherokee y un especialista cultural.