Es una intervención de incentivar el control de los documentos de identificación de clientes jóvenes por parte de empleados de establecimientos de venta de alcohol. El objetivo es mejorar el control de las normas que restringen la venta de bebidas alcohólicas y prevenir el consumo entre los adolescentes.
La intervención consiste en enviar a los jóvenes mayores de edad a comprar bebidas alcohólicas en los establecimientos y verificar la política de control de documentos aplicada por el equipo vendedor.
Después del intento de compra, el joven comprador incógnito realiza comentarios a los empleados sobre la conducta adoptada y ofrece instrucciones sobre la conducta correcta, además de informar sobre las sanciones aplicables a los establecimientos que realizan venta ilegal de alcohol.