Se trata de un programa de conferencias de justicia restaurativa para jóvenes acusados de conducir ebrios. Cuando se utilizan como una alternativa al proceso judicial, las conferencias de justicia restaurativa promueven una reunión entre el joven que ha admitido el delito, sus defensores, la víctima, los defensores de las víctimas, un oficial de policía y un moderador y disminuyen la estigmatización para el joven.
El programa busca reintegrar al joven más rápidamente en la comunidad, reduciendo las posibilidades de que cometa delitos en el futuro. Lo ideal es que la conferencia termine con un acuerdo en el que el joven se comprometa a realizar acciones compensatorias, como la restitución económica y el brindar servicios personales o comunitarios, además de pedir disculpas a la víctima.