Es un programa de reinserción para personas en libertad condicional, con el objetivo de reducir la reincidencia y el reencarcelamiento.
El programa ofrece servicios de reinserción social, como el tratamiento para el abuso de drogas, el tratamiento psiquiátrico, la capacitación educativa y la atención domiciliaria.
La intervención está estructurada en tres fases:
1) institucional, donde ocurre la evaluación y se elabora el plan de tratamiento;
2) de transición, la cual se lleva a cabo durante el encarcelamiento, informa a los participantes sobre las normas de la libertad condicional y aplica los puntos iniciales del plan de tratamiento, como el contacto con los servicios comunitarios; y
3) comunitaria, que abarca acceso a los servicios comunitarios después de la reinserción y el inicio del seguimiento y la supervisión.