Es una intervención para adolescentes mujeres en instituciones correccionales involucradas en el sistema de justicia juvenil. El objetivo es ofrecer servicios de tratamiento dirigidos al género femenino que reduzcan los riesgos de reincidencia, aumenten la autoestima y mejoren las habilidades de comunicación, las relaciones sociales y el desempeño académico.
El programa ofrece recursos educativos y desarrolla habilidades socioemocionales a través de intervenciones psicopedagógicas individualizadas. Las participantes siguen siendo acompañadas por un cierto tiempo después del final de la intervención y se han implementado servicios adicionales, como educación preventiva sobre el uso de drogas, confección de artesanías, tutoría y servicios comunitarios. Cada grupo acoge a seis niñas y aplica el mismo currículo de intervención, con una duración de cinco a seis meses.