Es un programa que tiene el objetivo de reducir las tasas de reincidencia de los participantes liberados de la prisión e insertos en el monitoreo electrónico.
Como parte del programa, los participantes deben trabajar o estudiar por un período mínimo de cuatro horas al día. Se permite algo de tiempo libre, ya sea como tiempo para participar en actividades relacionadas con el tratamiento u otras actividades proyectadas para mejorar la situación social del participante.
Las visitas domiciliarias nocturnas, las pruebas respiratorias dos veces por semana y las pruebas de orina se utilizan también para garantizar que los participantes no usen drogas o alcohol durante el programa.