Es un programa de reinserción que tiene como objetivo general reducir la reincidencia y mejorar la transición de los internos a la comunidad.
El programa incluye dos fases:
1) la primera fase ofrece a los detenidos cinco meses de preparación para su puesta en libertad, incluida la terapia cognitivo-conductual;
2) la segunda fase proporciona hasta 12 meses de servicios de apoyo en la comunidad.