Una evaluación de impacto evidenció que los participantes en el programa tuvieron, durante un período de seguimiento de dos años, una reducción estadísticamente significativa de los índices globales de reincidencia (61%), de nuevas condenas (57%), de detenciones por delitos graves (64%), de delitos relacionados con drogas (72%) y de violaciones de la libertad condicional (80%) [1].
El estudio tenía un diseño cuasiexperimental, con 300 personas en el grupo de tratamiento y 150 en el grupo de control. En ambos grupos, el 72% eran hombres y el 20% no eran blancos, con una edad media de 33 años [1].