Es un programa para agresores sexuales de riesgo medio o alto acusados de violar a sus parejas. El objetivo es prevenir la reincidencia e identificar e intervenir en los factores de riesgo.
El programa ofrece atención psicológica individual especializada en violencia doméstica hasta la fecha de la audiencia, en la que se mapean los factores de riesgo de los infractores, y servicios complementarios, como tratamientos de salud mental, incluyendo el abuso de sustancias, y asistencia en materia de vivienda y alimentación.