Es un programa de reinserción con sesiones informativas para las personas privadas de libertad remitidas por los agentes de libertad condicional, a las que les faltan 90 días para reintegrarse en la comunidad. El objetivo es prevenir y reducir la reincidencia y reforzar el vínculo con los proveedores de servicios de asistencia social de la comunidad.
El programa ofrece sesiones comunitarias, en las que se informa de las sanciones por futuras infracciones y por la participación en delitos, y se presentan relatos y servicios comunitarios (programas religiosos, servicios educativos y ocupacionales, tratamiento del consumo de drogas) a cargo de miembros de la comunidad que salen del sistema penitenciario, defensores de la justicia, agentes de la ley y asistentes sociales.