Una evaluación de impacto demostró que, después de un año, el 27% de los participantes de la intervención tenían una nueva condena, contra el 36% del grupo de control. A los 2 años, el 34% de los participantes tuvo una nueva condena en comparación con el 48% de los miembros del grupo de control Después de 3 años, la diferencia fue del 35% frente al 50% [1].
La diferencia de 3 años ha generado una reducción relativa del 30% de reincidencia frente al grupo de control. El estudio tenía un diseño cuasi experimental [1].