Es un programa de educación, capacitación profesional y empleo para personas con problemas de abuso de drogas involucradas en el sistema judicial. El objetivo es proporcionar empleo y ayudar a conservar el trabajo entre individuos sin antecedentes de delitos violentos, dispuestos a participar en el programa.
El programa involucra tres fases:
1) obtención de empleo y capacitación profesional;
2) conservación de la vacante (capacitación en resolución de conflictos en el trabajo, diseño de objetivos y organización personal);
3) mejora en el empleo (identificación de posibles empleadores y desarrollo profesional).
La intervención ofrece sesiones grupales semanales con una entrevista motivacional, mapas de reflexión y discusión, así como sesiones individuales para los participantes con demandas especiales.