Es una técnica utilizada en el proceso de tratamiento de adolescentes que abusan de sustancias psicoactivas. La técnica de mapeo incorpora herramientas de visualización gráfica durante el proceso de asesoramiento de los usuarios. Los mapas ayudan a ilustrar pensamientos, sentimientos, acciones y metas, y muestran cómo se relacionan entre sí.
Esta técnica cognitiva puede ser de estilo libre, en cuyo caso las ideas, los pensamientos y los sentimientos se organizan a partir de “nodos” y “enlaces”; puede aplicar guías de mapas, en las que se utilizan plantillas para crear hojas de trabajo que ayuden a orientar a los usuarios; o puede recurrir al modelo de mapa de información, que se utiliza para comunicar conocimientos en “pequeñas dosis”, lo cual contribuye a una rápida asimilación de la información.