Es un programa de evaluación y tratamiento para adolescentes de 12 a 19 años que han sido acusados de cometer actos de violencia sexual, y para sus familias. El objetivo es promover la seguridad y el tratamiento de los jóvenes perpetradores de violencia sexual, ofrecer atención y apoyo psicológico a las familias y desarrollar investigación y capacitación profesional sobre el tema.
El componente de evaluación del programa guía el componente de intervención individualizada, de modo que los objetivos se determinan junto a los jóvenes y sus padres. El programa también se orienta a incrementar conciencia sobre el tema y a la capacitación de profesionales sobre la violencia sexual en la infancia y la adolescencia.
La intervención involucra sesiones individuales, familiares y grupales durante 12 a 18 semanas y tiene una duración promedio de 18 meses (con capacitación y supervisión).