Es un currículo manualizado centrado en las mujeres privadas de libertad con antecedentes de agresión y violencia. El currículo se basa en un modelo de prevención de la violencia en cuatro niveles (individual, relacional, comunitario y social).
El objetivo es reducir explosiones de ira, y síntomas de depresión y ansiedad; estimular los factores de autoeficacia; estabilizar la rehabilitación, y desarrollar la comprensión del trauma y la expresión adecuada de la agresividad.
La intervención consta de 20 sesiones, en las que un facilitador sigue una guía para el manejo del grupo con diversas estrategias psicoterapéuticas (psicoeducación, juego de roles, actividades de mindfulness, reestructuración cognitivo-conductual y habilidades para lidiar con el trauma).