Es un programa escolar para niñas de 5.º grado de la escuela primaria. El objetivo es prevenir la violencia escolar, reducir los comportamientos agresivos y estimular la empatía, las actitudes prosociales y las habilidades de resolución de problemas.
El programa busca desarrollar mayor conciencia y regulación emocional durante los conflictos; comprensión cognitiva de las motivaciones y consecuencias de los comportamientos agresivos; y habilidades de comportamiento para evitar y resolver conflictos sociales. Estudiantes de psicología y profesionales con experiencia pedagógica en educación primaria coordinan grupos y usan técnicas de juego de roles, debates, juegos y actividades de colaboración. La intervención se implementa semanalmente con pequeños grupos, fuera del aula, y dura 10 semanas.