Es un programa de entrenamiento parental y fortalecimiento familiar para padres afroamericanos con hijos/as adolescentes. El objetivo es mejorar las habilidades parentales y los vínculos entre padres e hijos/as para promover un desarrollo saludable de los jóvenes.
El programa aborda la discriminación racial, la vulnerabilidad socioeconómica y la inestabilidad familiar, y consiste en capacitación en habilidades parentales de comunicación, de vinculación y de apoyo, y en la prevención del uso de sustancias psicoactivas y del comportamiento antisocial en los jóvenes, mediante el incremento de la autoreficacia.
El programa es implementado por un facilitador en la casa de los participantes, en seis sesiones centradas principalmente en los padres.