Es un programa de tratamiento para personas privadas de libertad químicamente dependientes o que abusan de sustancias.
Los participantes están en una galería separada del resto de la población de la prisión. Se sugiere aplicar de 15 a 25 horas de atención semanal, que incluyan actividades psicoeducativas y orientación individual y grupal.
Evaluaciones de impacto
Una evaluación de impacto evidenció que el programa ha llevado a una reducción del 21% de las condenas y del 25% en la reincidencia en un nuevo delito [1].
Refrencia bibliográfica
[1] Duwe, G. (2010). Prison-based chemical dependency treatment in Minnesota: An outcome evaluation. Journal of Experimental Criminology, 6(1), 57–81. https://doi.org/10.1007/s11292-010-9090-8