Es un programa de gestión integral, desarrollado por los tribunales estatales de drogas, para rastrear a los adultos que han cometido delitos relacionados con las drogas. El objetivo es proponer tratamientos adicionales, seguimiento e interacciones con el juez de la corte para reducir la reincidencia y el consumo de drogas.
El seguimiento se realiza durante un año e implica cuidados intensivos y otros servicios necesarios para la sobriedad del participante; responsabilidad del participante ante el juez del Tribunal de Tratamiento de Drogas; pruebas periódicas y aleatorias para la detección de drogas; comparecencias frecuentes ante el juez del tribunal para evaluar el progreso del tratamiento.