Es un programa escolar para la atención de adolescentes de 12 a 14 años con bajo rendimiento escolar. La intervención incluye análisis y monitoreo de la conducta escolar, reuniones con padres y docentes, ejercicios de retroalimentación y un sistema de economía de fichas que se expresan en puntos que pueden ganar los estudiantes si cumplen con las expectativas de conductas y resultados.
La implementación dura dos años y las actividades se realizan en pequeños grupos que abordan estrategias de cambio de comportamiento a través de cuatro componentes:
1) recopilación de información actualizada sobre el comportamiento escolar de cada estudiante;
2) proporcionar comentarios sistemáticos al estudiante y a los padres sobre su comportamiento;
3) asignar valores de puntaje al comportamiento del estudiante para obtener incentivos;
4) ayudar al estudiante a descubrir cómo puede ganar más puntos a través del ajuste de su conducta y el logro de resultados.