La disuasión focalizada busca cambiar el comportamiento del infractor mediante la comprensión de las dinámicas subyacentes que producen el delito, las condiciones que sostienen los problemas de delincuencia recurrentes y la implementación de una estrategia combinada apropiadamente enfocada de acciones de aplicación de la ley, movilización comunitaria y servicio social. Estas estrategias también son conocidas como “Tirar de la Palanca” (“Pulling Levers”).
Este tipo de disuasión focalizada, en particular, tiene como objetivo reducir el tráfico de drogas y también la violencia relacionada con el tráfico en determinadas comunidades. La estrategia, denominada intervención en los mercados abiertos de drogas considera que el problema de las drogas es un problema de los mercados de droga, y utiliza un trabajo integrado entre la policía, la fiscalía general, el poder judicial y el sistema penitenciario, así como los servicios sociales, combinando la disuasión y el compromiso comunitario.
En el caso específico de estas intervenciones, se identifican los distribuidores a nivel de calle, se arrestan los infractores violentos de drogas y se suspenden los casos penales para los traficantes no violentos. A estos últimos se los reúne, en un proceso denominado “llamados grupales”, con sus familias, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y la justicia penal, los proveedores de servicios (quienes ofrecen trabajos y servicios públicos) y líderes comunitarios, en un encuentro en el cual se les comunica directamente que su tráfico de drogas debe terminar y que, si bien la comunidad se interesa por ellos, rechaza su conducta.