Un estudio de evaluación de impacto evidenció que, tras cinco años de intervención, los infractores que participaron en el programa experimentaron una disminución de 15,8% de la reincidencia asociada a la conducción bajo los efectos del alcohol, frente al 33,5% de los infractores del grupo de control, que no recibieron la intervención.
El estudio tenía un diseño cuasi experimental, con 404 en el grupo de tratamiento y 430 en el grupo de control, y 96 víctimas [1].