Es un programa de gestión de casos para mujeres en libertad condicional con problemas de uso abusivo de sustancias. El objetivo es reducir la reincidencia, el encarcelamiento y el abuso de sustancias a través del mejoramiento de servicios personalizados.
El programa consiste en la gestión de casos, el tratamiento del abuso de drogas y la supervisión intensiva. Los gestores de casos ofrecen asistencia y servicios terapéuticos a las mujeres, como recursos educativos sobre la adicción, entrenamiento en habilidades socioemocionales, acompañamiento en audiencias, consultas médicas y tratamientos, y disponibilidad ampliada. La intervención requiere al menos dos reuniones mensuales entre el gestor y el participante.