Es un programa de acompañamiento de personas de 30 a 45 años con problemas de salud mental y que están en libertad condicional.
Se divide en cinco fases:
1) evaluación de la salud mental antes de que los participantes sigan el régimen de libertad condicional;
2) elegibilidad para recibir el beneficio de la libertad condicional y participar en el programa;
3) tratamiento de salud mental posterior a la excarcelación;
4) continuidad del cuidado iniciado en la prisión, vinculando al usuario a los servicios de libertad condicional de la comunidad;
5) expansión de la asistencia para la reintegración en la comunidad, después del término de la libertad condicional.