Es un programa basado en la comunidad, que brinda acompañamiento psicosocial a adolescentes de entre 14 y 17 años en situación de vulnerabilidad social y/o a quienes cometieron infracciones no violentas.
El objetivo es reducir la reincidencia a través de ocho componentes integrados:
1) educación;
2) experiencias desafiantes;
3) terapia cognitivo-conductual;
4) gestión de casos basados en fortalezas;
5) modificación del comportamiento;
6) revinculación familiar;
7) solución de problemas; y
8) desarrollo de habilidades sociales y acceso a servicios comunitarios.
Las actividades se llevan a cabo en los barrios de las viviendas de los adolescentes, de lunes a viernes de 8:00 a 17:00, priorizando grupos pequeños. En general, la permanencia en el programa es de 4 a 6 meses.