Es una intervención cognitivo-conductual para las mujeres privadas de libertad con el diagnóstico de trastorno de estrés postraumático (TEPT) y uso abusivo de drogas. El objetivo es reducir los síntomas de TEPT y depresión, mejorar las habilidades interpersonales y las habilidades de manejo del estrés de las internas.
El método, aplicado a través de manuales, prevé la psicoeducación en el trauma, las consecuencias de la asociación entre traumas y el uso de sustancias y la enseñanza de estrategias de manejo del estrés. La intervención dura 12 semanas, con reuniones grupales de dos horas, dos veces por semana, y consiste en 25 temas que incluyen abordajes cognitivos, conductuales e interpersonales.