Es un programa escolar de transición a la escuela secundaria dirigido a estudiantes de 9.º curso, con el objetivo de aumentar los índices de graduación de la escuela secundaria, y mejorar el rendimiento académico y las habilidades socioemocionales de los estudiantes.
El programa consiste en la designación de estudiantes de los últimos años de las escuelas secundarias como tutores de estudiantes de enseñanza primaria en situaciones de riesgo. Los tutores reciben capacitación periódica en habilidades de liderazgo durante un año y deben representar figuras ejemplares o modelos para imitar.
La intervención consiste en reuniones estructuradas entre duplas de estudiantes y tutores, y reuniones en grupos de 12 estudiantes de 9.º curso, donde se trabajan temas como la adhesión escolar, la motivación para lograr objetivos, las competencias sociales, la aceptación social, y habilidades de autorregulación emocional y de toma de decisiones.
También se promueven reuniones entre las familias de los estudiantes involucrados en el programa, en eventos celebrados una vez al año para fortalecer la comunicación entre las familias y la escuela. En el año posterior al cierre de la intervención, se implementan tres sesiones de refuerzo para revisar el aprendizaje.