Efectividad

Efecto negativo

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Efecto negativo

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Descripción

Los programas de concienciación juvenil, también llamados programas de “concienciación penitenciaria”, son programas destinados a disuadir a los jóvenes del comportamiento delictual en el futuro, al proporcionarles una experiencia vivencial a través de la cual pasan a conocer cómo es la realidad dentro del sistema penitenciario. Para ello, estos programas organizan visitas de jóvenes (normalmente menores de 18 años) que, o bien ya han cometido delitos, o bien son jóvenes con alto riesgo de convertirse en infractores, en instalaciones penitenciarias.

El más conocido de estos programas es “Scared Straight” (“Atemorizar para Corregir”, en traducción libre), un programa diseñado en la década de 1970 en Estados Unidos y cuyo objetivo es disuadir la delincuencia juvenil a través del amedrentamiento de los que han cometido delitos “leves”, al ofrecerles una visión de cuán dura es la “vida real” en la cárcel. En estos programas, los reclusos desempeñan el papel de atemorizar a los jóvenes sobre los peligros de la prisión mediante presentaciones que a menudo se basan en la intimidación y el comportamiento hostil hacia los jóvenes visitantes para, a través del miedo, convencerles de vivir una vida alejada del crimen. Sin embargo, también hay otros programas, menos frecuentes, que se caracterizan por tener componentes “no confrontacionales”. En este caso, se utilizan métodos como las discusiones informales (sin discusiones “acaloradas” o discursos intimidatorios) entre los internos y los jóvenes.

País donde fue aplicado
  • Estados Unidos
Evidencias

A partir de dos revisiones sistemáticas con metaanálisis (una de ellas de Campbell Collaboration) realizadas a principios de la década de 2000, la plataforma Crime Solutions califica los programas de concienciación juvenil a través de visitas a cárceles no solo como ineficaces para disuadir la delincuencia juvenil, sino también como contraproducentes. Esto se debe al hecho de que, según ambas revisiones, las posibilidades de reincidencia son mayores, en promedio, entre quienes participan de estos programas en comparación con los jóvenes que no han participado en ellos [1] [2].

Más recientemente (2013), la revisión sistemática de Campbell Collaboration se actualizó. Esta nueva versión incluyó nueve estudios y reafirmó la conclusión de que, contrariamente a su finalidad inicial, los programas de concienciación juvenil no logran disuadir el crimen, e incluso pueden provocar un aumento y no una disminución en la conducta delictiva [3].

La plataforma Crime Reduction Toolkit analizó los resultados de otra revisión sistemática, cuyos resultados refuerzan que los programas de concienciación de los jóvenes que utilizan técnicas de confrontación no funcionan para reducir la delincuencia. Sin embargo, en este caso, los autores hacen la reserva de que sus contrapartes no conflictivas pueden ser prometedoras. Esto se debe a que la revisión incluyó tres evaluaciones de impacto centradas en programas de este tipo y, en este caso, aunque los efectos no fueron estadísticamente significativos, se acercaron a este nivel. A la luz de esto, los autores sostienen que estas intervenciones pueden ser eficaces si utilizan un abordaje no conflictivo y si se combinan con otras estrategias preventivas que ya han demostrado su eficacia, como los programas de reingreso (“aftercare programs”) [4].

Sobre la base de esta revisión, Crime Reduction Toolkit también clasifica este tipo de intervención como contraproducente, ya que genera un aumento general de los niveles de delincuencia y criminalidad (la reincidencia fue un 68% mayor entre los jóvenes que participaron en el programa que entre los que no lo hicieron).

Bibliografía

[1] Aos, S., Phipps, P., Barnoski R. & Lieb, R. (2001). The Comparative Costs and Benefits of Programs to Reduce Crime, v 4.0: Full Report (Documents núm. 01-05-1201). Olympia, WA. Washington State Institute for Public Policy. https://www.wsipp.wa.gov/ReportFile/756

[2] Petrosino, A., Petrosino, C. T. & Buehler, J. (2005). “Scared Straight” and Other Juvenile Awareness Programs for Preventing Juvenile Delinquency. Campbell Systematic Reviews, 1(1), 1–62. https://doi.org/10.4073/csr.2004.2

[3] Petrosino, A., Turpin-Petrosino, C., Hollis-Peel, M. E. & Lavenberg, J. G. (2013). 'S cared Straight' and other juvenile awareness programs for preventing juvenile delinquency. Campbell Systematic Reviews, 9(1), 1-55, https://doi.org/10.4073/csr.2013.5

[4] Klenowski, P. M., Bell, K. J. & Dodson, K. D. (2010). An Empirical Evaluation of Juvenile Awareness Programs in the United States: Can Juveniles be “Scared Straight”? Journal of Offender Rehabilitation, 49(4), 254–272. https://doi.org/10.1080/10509671003716068

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